Piensan algunos y de algunos piensan, que no son personas, o como otros dirían, “personas humanas”. Sin embargo, pienso que no hay nada más extraordinariamente humano que empeñar la mayor parte de tus horas de trabajo en dirigir y desarrollar otras personas con las que además formas una unidad sólida y cargada de energía cinética y potencial que llamamos equipo.
Hasta aquellos que parece dejaron el corazón y las emociones en casa o en la puerta de la oficina, incluso ellos, sienten, se alegran, sufren, viven cada día desde la razón y el corazón en cada segundo. Y son sus peores momentos los que empeñan en disociar razón y corazón, persona y profesional, jefe y colaborador, al final casi todo es uno e inseparable.
Realmente disfrutamos cuando mezclamos, emociones, sentimientos, pensamientos con reflexiones, raciocinios y lógicas. ...[Más Información] |